El propio Dylan explicó en una ocasión a Cameron Crowe el proceso de Blowin In The Wind: "Sólamente fue otra canción que escribí, al igual que todas las canciones que estaba escribiendo en aquella época. La escribí en 10 minutos en un café al otro lado de la calle del Gaslight. Aunque creía que era especial, no sabía hasta que punto."
Elevada a los altares en los 60 como emblema de la protesta contra Vietnam o a favor de los derechos civiles, utilizada por la iglesia católica española en los años 70 y 80, la canción más famosa del excepcional compositor estadounidense salió a la venta dentro del álbum The Freewheelin’ Bob Dylan el 27 de mayo de 1963.
Las versiones registradas conocidas sobrepasan las 300, concretamente 375 en el 2002, con versionadores como Beatles, Elvis Presley, Marlene Dietrich, Duke Ellington, Sam Cooke, Neil Young, Bruce Springsteen y cientos más.
La elegida, de entre tantas, pertenece a Katie Melua. Cantante georgiana, nacionalizada británica y que reside en Irlanda del Norte. Además de belleza, posee una voz privilegiada y moldeable capaz de interpretar con el matiz adecuado composiciones que giran en torno al blues, el jazz o el soul.
katie melua
40 años después la respuesta sigue flotando en el viento...
Pedro Pérez, 34 años, técnico electrónico, viene a contarnos algo. Se sienta nervioso en la silla. Parece más cómoda de lo que es en realidad. Mira alrededor, no ve nada, los focos le ciegan. Se pregunta por qué ha accedido a hacer todo esto. Pero es demasiado tarde. ¿Ya? ¿Empiezo?... Y empieza ... una particular confesión en diez minutos.
daniel sánchez arévalo, 2003
Protagonizado por Antonio de la Torre, Héctor Colomé, Carmen Arévalo, Eva Pallarés, Vanesa Mateo y Mona León Siminiani (voz en off).
Premio del público en el VIII Cortada de Vitoria, segundo premio Comunidad de Madrid, primer premio Festival Internacional de Cine Digital – El Festivalito, segundo premio en el Festival Ibérico de cine, premio al mejor actor, etc.
La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella. La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado. Luchan por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se reescriben las biografías y la historia.