viernes, 29 de febrero de 2008
jueves, 28 de febrero de 2008
"Fuimos" / Monaco con Carlos Goñi
Fuimos arrogantes
fuimos de verdad
fuimos como antes
como antes de empezar
Se ha perdido el lazo
que nos ataba a los dos
y ahora somos dos extraños
que no saben ni quién son
Y sabes que no puedo estar tan lejos
Y sé que estás pensando en mí
Dame tus manos
ven a por mí
abre tus alas para
sobrevivir
dame las mías
que no vea si has de huir
y no dejes lo que te ha sobrado
sobre mí
Fuimos entrenados
entrenados a fingir
y ahora nadie piensa en nadie
y tú no piensas en mí
Se han deshecho en mil pedazos
los abrazos que te dí
y las hadas se han callado
porque no estoy junto a ti
Y sabes que no puedo estar tan lejos
Y sé que estás pensando en mí
Dame tus manos
ven a por mí
abre tus alas para
sobrevivir
dame las mías
que no vea si has de huir
y no dejes lo que te ha sobrado
sobre mí
miércoles, 27 de febrero de 2008
el malabarista

Por fin descubrí mi vocación. Quería ser malabarista. Últimamente no hacía otra cosa más que eso. Juegos malabares. Desde que me levantaba hasta que volvía a la cama. Supongo que será difícil ganarse la vida con esto, pero quién dijo que la vida fuera fácil. Además, al final todo se reducía a una cuestión de suerte. El empeño, la tenacidad, el esfuerzo, servían de bien poco. En cambio, el azar, la fortuna y la casualidad, eran tres palabras a tener siempre en cuenta. La vida se podría resumir con aquella frase de: "Abran juego, amigos ".
La mayoría de los malabaristas solían jugar con bolos, antorchas o pelotas de goma. Sin embargo, yo lo hacía con ilusiones. Cada día pensaba en tres, las lanzaba al aire y les daba vueltas. Despacio. Con cuidado. No había que tener prisa. Podrían caer y romperse. Las ilusiones estaban hechas de un cristalito finísimo. Más de una vez intenté reconstruir alguna con cinta adhesiva, pero todo fue inútil. Una ilusión dañada era tan poca cosa.
Ayer fue uno de esos días donde las ilusiones entran en juego. Se me cayeron dos. Fue de aquellas cosas que uno no se espera. Yo estaba tan tranquilo, jugando con ellas. Dándoles vueltas en el aire. Las sentía rozar la palma de mis manos. Estaban vivas, bien alimentadas, y pronto se harían realidad. Porque ese era el fin de una ilusión. Tener vida propia, levantarse y caminar por sí misma. O al menos yo lo creía así.
Enfrente de mí tenía un espejo. Me miré en él y me sentí absurdo. Un treintañero movía las manos de forma circular, como si tuviera entre ellas pelotas de goma o cualquiera otra cosa. ¿Pero qué sabía aquel espejo? Sólo era eso, un espejo. Y yo era un tipo afortunado. ¡Tenía tres ilusiones en movimiento!
...
martes, 26 de febrero de 2008
hay quien mira

Hay quien se guarda en su silencio. Quien se piensa con paciencia. Un hombre y su mirada. Azul cielo para algunos. Tormentas para otros. Una voz dice mis pies funden la roca al paso de los días.
Hay quien nombra los objetos de su mundo. Quien piensa que la infancia se esfumó. Los cambios. Los umbrales. Las etapas. Una voz dice los buenos momentos hirieron por dentro.
Hay quien traza carambolas a mil bandas. Quien apuesta al amor desesperado. Tantas dudas. Tantos días. Tantas ganas. Una voz dice veo un cruce de caminos al final de la escapada.
Hay quien huye de la calle porque cuelga de su casa un cuadro restaurado. Quien no viaja y se reserva. El regalo de esos días. Una mesa y una cama. Un viento en la ventana. Una voz dice mejor abandonar por unos meses la ciudad.
Hay quien cuenta una historia que le pesa. Quien cubre su miedo con pintura. Una buena mujer. Una sitiada ciudad. Unos hombres sin tacto. Una voz dice nadie está libre de romper la honradez en mil pedazos.
Hay quien huye de su barrio junto a un hombre sin pasado. Quien habla de la paz en otro sitio. Un coche rojo. Una curva abierta. Una playa quieta. La voz dice el verano o nunca más.
Hay quien vuelve con rabia a lo pequeño. Quien sabe que lo hermoso terminó. Discos redondos. Trajes oscuros. Gafas de sol. Una voz dice adiós a aquel mundo de color.
Hay quien sabe que el amor es un dibujo. Quien ve manchas de color. Pupilas que son mares. Sombreros que son trigo. Lunas que son rostro. Una voz dice, cuando el sol se pone, los azules marchan con el cielo.
Hay quien teme que el amor lo mastique. Quien escribe al revés los cuentos de hadas. Juguetes rotos. Peceras sucias. Fotos sin gracia. Una voz dice del deseo que es un juego para adultos.
Hay quien se guarda en su silencio. Quien se piensa con paciencia. Un hombre y su mirada. Azul cielo por algunos. Tormentas para otros. Una voz dice mis pies funden la roca al paso de los días.
lunes, 25 de febrero de 2008
imaginarte
domingo, 24 de febrero de 2008
página extraviada de algún diario

Me despierto y permanezco en la oscuridad, sin moverme. Hoy no tengo que trabajar. A mi alrededor gravitan unos cuantos planes, todos bastante vagos: viejas películas que no he visto, lecturas atrasadas. Cuando al fin me levanto me tomo el tiempo necesario para despertar. Un par de horas, un par de cafés y la lectura monótona de la prensa en Internet. Espero a que mi pulso se acomode al circular de este día que ya lleva un buen rato en marcha. Me siento como una de esas mujeres de los cuadros de Edward Hopper, o como los personajes de los cuentos de Carver, atrapados en un entorno espeso e invisible que les obliga a fluir con él.
Reabro el libro que terminé de leer anoche. “Un nómada es alguien que nunca está en ningún lugar” dice Alberto Manguel en su prólogo del libro de viajes de Cees Nooteboom. No sé qué pensar. ¿Estoy yo ahora en algún lugar? ¿O sólo estoy en algún lugar cuando viajo, cuando soy nómada?
Más tarde termino un artículo sobre el desierto para mi blog. Me invade la nostalgia de las rocas rojizas al atardecer, de la luz punzante y blanca cayendo a plomo sobre las cabezas; o tal vez sólo sea la nostalgia del hombre en movimiento la que se cuela en esta tarde estática. Vuelvo a pensar en la definición de nómada de Manguel. No, definitivamente no estoy de acuerdo.
Al anochecer corrijo algunos exámenes. Mis alumnos están a cientos de kilómetros de distancia, lo que convierte la corrección en una suerte de espiritismo. Yo convoco la presencia de mis alumnos mediante la lectura de su examen (que ni siquiera refleja lo que ahora saben o son, sino lo que sabían o eran hace diez días). A veces no puedo dejar de imaginar hacia dónde irán sus vidas; a cuántos de ellos les serán de utilidad mis denodados intentos de que aprendan a operar con decimales. Nunca creo que el conocimiento sea inútil, pero la humanidad parece ir por otro lado.
Preparo la cena y veo el informativo sin muchas ganas. En la sartén chisporrotea un emperador con salsa de soja; en la televisión, el locutor cuenta cómo la NASA ha lanzado al espacio Across the universe. Es lo único destacable en una telerrealidad de una calidad literaria ínfima.
Me sirvo una copa de vino y después otra. Noto cómo me inyecta en la sangre el calorcillo agradable del alcohol. Me pregunto si así es como viven esos personajes de Onetti, ajenos y ligados al mundo al mismo tiempo, a los que los atardeceres les van cuarteando el alma.
Cuando por fin me acuesto, miro de reojo al calendario. El número en rojo que marca la fecha de hoy parece haberse desvanecido, como si tras un breve protagonismo regresara al anonimato cabalístico del calendario.
Cierro los ojos con la certeza de que de este día no quedará más mácula que esta página que aún no he escrito.
jueves, 21 de febrero de 2008
In Bloom
"In Bloom" / Nirvana
Sell the kids for food
Weather changes moods
Spring is here again
Reproductive glands
He's the one who likes all the pretty songs
And he likes to sing along, and he likes to shoot his gun
But he don't know what it means, don't know what it means
And I say
He's the one who likes all the pretty songs
And he likes to sing along, and he likes to shoot his gun
But he don't know what it means, don't know what it means
And I say
We can have some more
Nature is a whore
Bruises on the fruit
Tender age in bloom
He's the one who likes all the pretty songs
And he likes to sing along, and he likes to shoot his gun
But he don't know what it means, don't know what it means
And I say
...
miércoles, 20 de febrero de 2008
Kurt Cobain

No se siente integrado en ninguna parte, sólo la música, por la que siente un interés temprano, es su refugio.
En 1985 conoce a Krist Novoselic y tras varios intentos fallidos y el paso de varios integrantes más, aparece Nirvana, en 1988: Nevermind (primer disco de la banda) con temas como, " In Bloom", "Lithium", "Smells Like Teen Spirit" es ya un clásico.
En 1992, en Hawaii se casa con Courtney Love, líder de Hole, un grupo formado sólo por mujeres y famosa por su carácter, con la que tuvo una hija.
Los rumores sobre su estado mental siempre existieron, su apatía en los escenarios, sus adicciones...En abril de 1994, tras haber comenzado la rehabilitación para dejar la heroína, encontraron su cuerpo sin vida en su casa de Seattle. Kurt Cobain, se había suicidado.
lunes, 18 de febrero de 2008
viernes, 15 de febrero de 2008
qué leer

Tiene nueve años y un día su vida cambiará de forma radical y sin previo aviso cuando se muda junto a su familia porque para su padre existen grandes proyectos.
La historia que nos cuenta: algo que ocurrió hace mucho, mucho tiempo y que nunca, nunca debería volver a suceder.
martes, 12 de febrero de 2008
i would throw it all away
"Throw it all away" / Brandie Carlile
When you're near me I have no fear
When I'm untrue you see right through me
You know me as deep as the sea goes
Calm my head whenever the storm blows
When the stars, and the moon
And the sky, fall through
I'd throw them all away when I'm hollow
Deep as the sea goes, all I know is
I would throw it all away...away
In my restless hour I'm holding
The words you say that lay my soul to sleep
I dream of buildings that burn
The sky turns black I toss and turn
When the stars, and the moon
And the sky, fall through
I'd throw them all away when I'm hollow
Deep as the sea goes, all I know is
I would throw it all away...away
This love branches out like an oak tree
Reach for the sky and roots to the sea
So when you're shaken down and broken
Find some peace of mind in knowing
I'd throw them all away when I'm hollow
Deep as the sea goes, all I know is
I would throw it all away...away
lunes, 11 de febrero de 2008
micropoesía
Desconocer desconozco
domingo, 10 de febrero de 2008
The Jesus and Mary Chain

Los primeros conciertos de The Jesus and Mary Chain se han convertido en legendarios en los círculos independientes. Sus cortas actuaciones, algunas de no más de diez minutos, consistían en una constante muralla de distorsión y ecos. Tocaban de espaldas al público, no por una actitud de desprecio sino por una táctica asumida.
El grupo impactó por varias razones: un sonido potente y distorsionado, letras agresivas y una característica actitud de "a-la-mierda-con-todo", postulado que incluía a sus fans. Sus actuaciones siempre solían terminar con la destrucción del intrumental y con disturbios.
Comenzaron en 1984 sin tener ningún conocimiento musical, con un primitivo acercamiento a la música, sensorial y corporal más que técnico. En su segundo LP (Darklands) se aprecia un sonido más melódico, más armonioso.
Automatic (1989) supone un alejamiento de la violencia que predominaba en sus comienzos. En 1992 con Honey's Dead, retoman la irreverencia de los primeros años y prohíben algunas de sus canciones en radio y televisión. En su quinto album retoman una dirección más acústica, como ya sucediera con el segundo. Después de cuatro años sin grabar, en 1998, reaparecen con Munki. Este disco no dio el resultado esperado, aparece como un refrito del al antigua fórmula mágica, hecha y deshecha...
A principios de 1999 se produce el anuncio oficial de la disolución de la banda. Sus relaciones son conflictivas, así como sus vidas rodeadas de escándalos, detenciones y problemas de drogas y alcohol.
Ahora dicen que vuelven a grabar, supondría el regreso de una de las bandas míticas y más importantes del underground. Habrá que esperar a la primavera para escuchar como resulta el evolucionado sonido Mary Chain.
Just like honey / The Jesus and Mary Chain
viernes, 8 de febrero de 2008
errantes

En un principio éramos, después vagamos, nos prestaron habitaciones y apellidos. El dinero nos duró agosto nos costó septiembre y en diciembre éramos dos tumbas que no se hablaban.
El tiempo con sus tristezas nos convierte en duendes, como esa estrella que no termina de consumirse, como ese invierno que permite nuestro odio, como el después de tantas segundas cosas.
Que una vieja prostituta sin labios nos leyera los ojos y de paso las manos, sin ser cíngara ni cirujana sólo demonio, en la trastienda de una tienda de animales, eso pudo haber sido un aviso.
¿Cómo puedo amarte sin que llueva
obligarte a desayunar sin que vomites
distraerte de ese alimento tuyo
que te aleja de mí para siempre
cada noche
cómo evitar que te vayas de ti
para no convertirte en ninguna otra persona
respetar tu vicio cuando tú eres el mío
saber si estás ahí cuando
sin ninguna distancia
te miro y dudo
cómo puedo permitirte morir
lentamente y acribillada
por los mosquitos y las sombras?
Hemos ardido con los edificios
y las partes arrancadas
de huesos metálicos.
Las familias mutiladas y las intactas
que descansan sobre fortalezas podridas por sorpresa
con turistas armados con cámaras fotográficas
y dinero
un lugar para dormir ya pactado
la cabeza llena de pestillos
y el miedo de las revueltas.
lunes, 4 de febrero de 2008
no quiero convencer a nadie, de nada

posible!)
sábado, 2 de febrero de 2008
qué leer

Érase una vez un pueblo donde las noches eran largas y la muerte contaba su propia historia.
En el pueblo vivía una niña que quería leer, un hombre que tocaba el acordeón y un joven judío que escribía cuentos hermosos para escapar del horror de la guerra.
Al cabo de un tiempo la niña se convirtió en una ladrona que robaba libros y regalaba palabras.
Con esas palabras se escribió una historia hermosa y cruel.
Era enero de 1939.
Tenía nueve años y pronto cumpliría 10. Liesel Meminguer llega a Molching, a un lugar llamado Himmelstrasse, a su nuevo hogar.
Ya había dado su primer golpe, sería el comienzo de una ilustre carrera.
Aunque hubo un considerable paréntesis entre el robo del primer libro y el segundo. También hay que tener en cuenta que el primero se lo robó a la nieve y el segundo a las llamas, sin olvidar que los otros no los robó, sino que se los dieron. En total tenía 14 libros, pero ella sostenía que la mayor parte de su historia estaba en una decena de ellos.
De esos diez, robó seis, uno apareció en la mesa de la cocina, un judío escondido escribió dos para ella y el otro le fue entregado por un amable atardecer vestido de amarillo.
Cuando empezó a escribir su historia, se preguntó por el momento exacto en que los libros y las palabras no sólo comenzaron a tener algún significado, sino que lo significaban todo.
¿Fue al ver por primera vez una habitación llena de estanterías repletas de libros? ¿O cuando Max llegó a Himmelstrasse con las manos llenas de sufrimiento y el Mein Kampf de Hitler? ¿Fue por leer en los refugios antiaéreos o quizá por la última procesión a Dachau? ¿Fue por El árbol de las palabras?
Tal vez nunca pueda precisarse con exactitud cuándo pero...
a veces un mismo hecho puede ser espléndido y terrible a la vez, y una misma palabra, dura y sublime.