
de la voz del agua
como en un sueño
mojado
¡La voz del agua
dulcemente cierra el mundo!
Todo el día seré un niño
que se está durmiendo
La vida será sólo
una voz querida
La novela denuncia los prejuicios de una sociedad que le gusta poner etiquetas a todo. Pero lo hace desde esa misma perspectiva, critica defectos desde los defectos. Nos muestra la dualidad del ser humano. La acompañan además otros valores, pequeñas relexiones filosóficas que merece la pena descubrir a cada paso.
Juntas, Renée y Paloma descubrirán la belleza de las pequeñas cosas. Invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor.
La elegancia del erizo es un pequeño tesoro que nos revela cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida
Los nadies. Los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie. Los ninguno, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, los jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los Nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.